¿has notado que por cada colombiano que se larga hay 5 que están
invitando a los extranjeros a venir? y peor aún, de todos esos colombianos que
se van, pocos regresan para quedarse.
los símbolos patrios de nuestro país, ya no nos representan,
el condor está en vía de extinción, la
explotación del oro nos deja contaminación y una guerra donde corre mucha
sangre, el istmo de panamá ya no está
mas, la libertad no existe, salvo para decir estupideces, y este país es un
completo desorden.
estamos perdiendo la identidad, el campesino con el burro y
el costal de café? bueno el campesino también está en vía de extinción, estamos
en crisis cafetera y al burro se lo deben estar comiendo en barranquilla.
ahora somos el sombrero vueltiao, cuyos artesanos que tejen
estos bonitos diseños viven en la mas mísera pobreza, y peor ahora estamos
importando los sombreros de china.
la juventud no sabe de que sentirse orgullosa, y recurren a
las cosas por las que ningún colombiano a luchado, la biodiversidad, la
biodiversidad ya estaba aquí antes que todos llegáramos, entonces el que se
debe sentir orgullosos es Noé que comprimió a todos los animalitos con winrar,
de hecho hace muchísimo tiempo que estamos aniquilando la biodiversidad,
escogiendo gobiernos que invitan a los extranjeros a quedarse explotando la
tierra porque ahora somos un país minero energético.
esta es una invitación a luchar por Colombia, por cuidar lo
nuestro y dejar de crear una identidad estúpida.
basta de decir: somos colombianos porque pedimos rebaja, EN
TODOS LOS PAISES PIDEN REBAJA MALDITA SEA
que somos colombianos porque pedimos ñapa, en todas partes
es la misma pendejada
que somos colombianos que porque le pasamos la lengua a una
tapa del yogurt cuando lo destapamos
imagínense llegar a otro país sintiéndose orgulloso de estas
pendejadas debe ser muy triste que en otros países hagan las mismas cosas, pero
que esas cosas no son motivo de orgullo para ellos, son algo de la vida
cotidiana que no merece ningún tipo de atención.
pero es algo normal aquí que a todas las cosas pequeñas se
les dé el protagonismo, que se alardeé
de las cosas grandes por las que nadie luchó ni luchará y que tarde o temprano
terminaremos perdiendo, y sigamos siendo unos idiotas felices regodeándonos en
estas pequeñeces.




